Diversos académicos piden que China siga la senda de países como España, Canadá, Bélgica, Holanda y Sudáfrica y legalice los matrimonios homosexuales en un país donde la mayor parte de la población todavía no acepta esta inclinación sexual.
Li Yinhe, una socióloga que desde hace años aboga por la liberación sexual de su país, y el catedrático Zhang Beichuan, considerado una autoridad en el tema, señalaron al diario oficial ‘China Daily’, en declaraciones publicadas hoy, que el país comunista debe superar los tabúes y legalizar el matrimonio gay.
‘La legalización de las uniones homosexuales llevará a una mayor estabilidad en las relaciones de un mismo sexo’, explicó Zhang.
El catedrático añadió que la legalización también ayudará a proteger los derechos de los homosexuales, en concreto el de heredar de su pareja cuando fallezca.
No obstante, algunos miembros de la comunidad homosexual (unos 40 millones según expertos) creen que esta medida no es más que una ‘estrategia’, y que la sociedad china es todavía demasiado hostil hacia los gays.
“Para los homosexuales chinos, casarse es un deseo, no un deber, a diferencia de las prestaciones y seguros sociales’, ya que en otros países ‘los ciudadanos pueden compartir estos beneficios sociales con su pareja legal’, explicó Zhou Dan, un abogado gay de Shanghai.

boda gay


Desde que China adoptó el capitalismo hace tres décadas, el Gobierno comunista ha ido reduciendo la red de prestaciones sociales de la que los ciudadanos disfrutaban bajo la economía planificada.
Además, según Zhou, antes de llegar al matrimonio gay, China debe mejorar el entorno legal para garantizar que los homosexuales no son discriminados, ya que según las estadísticas, un 21 por ciento de los gays han sido alguna vez insultados, golpeados o extorsionados, por su condición.
Hasta 2001 la homosexualidad estuvo incluida en la lista oficial de enfermedades mentales de la Asociación China de Psiquiatría, y aunque desde entonces la sociedad china es cada vez más tolerante, la mayoría sigue considerándola un desequilibrio.

Terra Actualidad – EFE