Nueva York — En marzo del 2004, el mexicano Daniel Reyes y su pareja, Curtis Woolbright, solicitaron una licencia matrimonial al secretario de la Ciudad de Nueva York. Entregaron un giro postal de $35, sus pasaportes y licencias de conducir. En lugar de la licencia, recibieron una carta que les informaba que el Estado de Nueva York no autoriza a la ciudad a casar a parejas del mismo sexo.

Desde hace dos años, ésta y otras cuatro parejas gay han tratado de demostrar ante las cortes del estado que, al negarles el matrimonio, la ciudad está violando la constitución estatal, que
garantiza la igualdad y libertad de todos los neoyorquinos.

Leer más…