Barcelona.- Casi al mismo tiempo en que el Instituto Nacional de Estadística ofrecía datos sobre la celebración de enlaces homosexuales en nuestro país -hace apenas dos días-, en Barcelona se estaba firmando el primer paso del primer divorcio gay acontecido en nuestro país.

Josep Anton Rodríguez y el que era su pareja desde hace unos ocho años, Hipólito Sánchez, decidieron casarse el 30 de julio del año pasado, casi cuando se cumplía un mes escaso desde la aprobación de la ley que permite los enlaces entre parejas homosexuales. Fue una de esas parejas que quería demostrar con prisa y aspavientos que llevaba tiempo aguardando la entrada en vigor de la revolucionaria normativa. Pero desde entonces hasta hoy la relación de esta pareja se ha ido devaluando poco a poco hasta que anteayer los dos cónyuges firmaron su preacuerdo de separación en la población barcelonesa de Gavà.